¿QUÉ SON LOS PIOJOS?
Los piojos son unos insectos que viven exclusivamente en el ser humano. Existen tres tipos:
Piojo de la cabeza (Pediculus capitis).
Piojo del cuerpo (Pediculus corporis).
Piojo del pubis (Pediculus pubis).
El más frecuente, por su gran incidencia en escolares, es el piojo de la cabeza. Este insecto vive entre los cabellos y se alimenta de la sangre que chupa de la piel de la cabeza. Se reproducen con gran rapidez, cada hembra pone de 100 a 300 huevos, llamados liendres que se adhieren a la base del cabello y que eclosionarán en diez días desde su puesta.
La infestación producida por los piojos se llama PEDICULOSIS.
¿Qué síntomas tiene la pediculosis?
El síntoma principal de la pediculosis es el picor del cuero cabelludo, ocasionado por la irritación que produce la saliva del piojo en la picadura.
Para detectar la presencia de piojos debemos inspeccionar el cuero cabelludo. Podemos encontrar liendres detrás de las orejas, nuca y flequillo (éstas tendrán el aspecto de la caspa). Si confirmamos la presencia de huevos, obviamente habrá piojos. Un método tradicional para comprobarlo es cepillar el pelo con un peine de púas finas sobre un papel blanco, las liendres caerán sobre el papel y se verán pequeños puntos blancos.
La pediculosis es corriente sobre todo en escolares de 4 a 6 años, sea cual sea su nivel social. La forma de transmisión más frecuente es el contagio directo, persona-persona, o también por el uso compartido de cepillos y gorras.
Podemos prevenir el contagio poniendo en práctica algunas medidas higiénicas, como son:
Revisar frecuentemente las cabezas de los niños, haciendo hincapié en nuca, flequillo y detrás de las orejas.
Lavar con frecuencia el pelo (2 o 3 veces por semana).
Peinarles diariamente el pelo, limpiar los peines y cepillos posteriormente.
Evitar compartir los utensilios de limpieza personal.
Tratamiento:
Lo primero que hay que hacer al constatar la existencia de contagio es acudir a pedir consejo a su farmacéutico. Es importante saber que el tratamiento es sólo para después de una infestación, nunca para una prevención.
Adquirir en la farmacia un champú o una loción antiparasitaria a base de piretrinas. Hay que seguir estrictamente las instrucciones de los diferentes productos comercializados.
Mojar el cabello seco con la loción. No escatimar el producto en la zona de detrás de las orejas y nuca. Lo más idóneo es no cubrir la cabeza, pero si se hace, hacerlo con un gorro de plástico.
Después del tiempo mencionado en las instrucciones del producto, lavar la cabeza con champú.
Aclarar la cabeza con agua y vinagre (la proporción es una parte de vinagre por dos de agua).
Quitar las liendres con la ayuda de un peine especial llamado liendrera, también de venta en farmacias.
Sumergir en la loción pediculicida todos los utensilios relacionados con el cabello (peines, cepillos, pasadores, etc…).
El tratamiento se repetirá diez días más tarde y veinte días después por seguridad.
Si se respetan las normas de actuación y las pautas del tratamiento recomendado por el farmacéutico, los piojos desaparecerán